El colecho es una práctica que promueve que los padres y los hijos compartan la misma cama para dormir. 

Esta forma de descansar tan común en los países asiáticos, recientemente se ha vuelto a introducir en la cultura occidental gracias a sus beneficios a la hora de criar a los más pequeños, sobre todo a los recién nacidos y bebes menores de un año. De hecho, el colecho se practicó en toda Europa hasta el siglo XIX, momento en el que las casas comenzaron a tener más espacio. 

Actualmente, debido a que no todas las familias pueden contar con camas lo suficientemente grandes para albergar a más de dos personas, se han creado unas cunas y minicunas que se pegan a la cama de los padres, las cuales se han denominado también colecho o cunas colecho, ya que a efectos prácticos cumplen la misma función. 

Beneficios del colecho 

A lo largo de los últimos años se ha descubierto que la práctica del colecho se traduce en múltiples beneficios no solo para los bebés, sino también para los padres: 

  • Descenso de los niveles de estrés. Como los padres están mucho más próximos al bebé, cuando este se despierte en la noche podrá ser consolado y alimentado al momento. Esto es especialmente importante cuando el bebé acaba de nacer, ya que aún no ha no ha adquirido los ritmos de vigilia y sueño, por lo que se despertará más veces a lo largo de la noche.  
  • Favorece el descanso del más pequeño. Al estar cerca de los padres, se sentirá acompañado y relajado, por lo que es más fácil que duerma toda la noche sin despertarse.  
  • No pasa frío. La piel de los bebés es mucho más fina que la de los adultos, por lo que necesitará capas extra para poder dormir a gusto. Si se utiliza una cuna colecho no tendrás que estar adivinando si tu bebé tiene frio, ya que con el calor corporal que tú produces será suficiente para que el bebé este relajado y cómodo. 
  • Se crea un vínculo afectivo más fuerte entre los padres y los hijos. 
  • Favorece la lactancia materna, porque al estar un entorno confortable, tú como madre también estás tranquila y eso facilita la labor. 
  • Se reduce el riesgo de muerte súbita ya que, los padres pueden verificar el estado del niño con solo moverse unos centímetros. 

Cómo elegir una cuna colecho 

Si has decido que quieres utilizar la cuna colecho y reforzar el vínculo afectivo que te une con tu hijo, antes de comprarla debes tener en cuenta varios aspectos.  

El primero es medir el espacio que tienes en tu habitación. Esto es muy importante porque decidirá el tamaño de la cuna colecho que comprarás. Recuerda que la cuna colecho perfecta será aquella, que aun cuando esté en tu cuarto, te permitirá moverte por este con cierta libertad. 

La segunda cuestión que debes tener en cuenta a la hora de comprar una cuna colecho es los sistemas de anclaje, que serán los que permitirán que la cuna y la cama queden pegadas, y el bebé no se caiga en ningún momento.  

Después tienes que verificar que se pueda ajustar la altura de la minicuna para que se pueda pegar a la cama con facilidad, una diferencia de altura entre las dos propiciará que tu pequeñín se caiga.  

Por último, la cuna colecho perfecta debe ser transpirable y permitir la respiración de tu bebé, los materiales tienen que cuidar su piel y facilitar su descanso. 

Cómo dar el pecho en la cuna colecho 

El colecho trae muchas ventajas, pero una de las más importantes es el aumento de la lactancia materna ya que, al estar en un ambiente conocido y cómodo, la madre se siente más tranquila y relajada. 

Hay muchas formas de dar el pecho al bebé. Sin embargo, las que mejor se ajustan a la práctica colecho son:  

  1. Posición acostada de lado: en esta ocasión la madre y el bebé se acuestan en la cama, uno al lado del otro, pagando sus estómagos. El bebé tiene que estar con el cuerpo flexionado para llegar al pecho más fácilmente. Es una posición muy cómoda para los dos, ya que no requiere de ningún esfuerzo.  
  1. Posición de balón de rugby: para esta posición la madre tiene que estar sentada en la cama y apoyando al bebé en su antebrazo al lado del pecho, de tal manera que sus pies quedan al lado de la espalda de la madre. Esta es la posición más elegida durante los primeros días del bebé, ya que la madre puede tener todo el control durante la toma.  
  1. De koala: Esta es una posición que se puede empezar a usar cuando el bebé ya sea capaz de sentarse, pues tendrá que poner una pierna a cada lado de su madre y amarrarse a esta como si fuera un koala. 

Cómo dejar el colecho 

Aunque el colecho se puede usar desde el nacimiento hasta los 7 años de edad, muchas madres prefieren dejarlo atrás al mismo tiempo que el bebé pasa de la cuna a la cama. Es decir, a la edad aproximada de dos años.  

Si ha llegado el momento de empezar a acostumbrar a tu hijo a dormir en su propia habitación, y quieres que el cambio sea lo más fácil posible, puedes probar estos sencillos consejos: 

  • Evita decirle que lo haces porque él ya es “grande”, dado que sentirá que le estáis mintiendo, porque mamá y papá son grandes y no duermen solos.  
  • Recuerda que es un proceso paulatino, ya que para acostumbrarse a nuevas rutinas todos necesitamos tiempo. 
  • Juega con tu hijo en su habitación. Así entenderá que es un sitio divertido.  
  • Permítele que “decore” su cuarto para que se sienta a gusto. 
  • Acuéstalo siempre a la misma hora. Dale una rutina.  
  • Déjale encendida una luz tenue si tiene miedo a la oscuridad. 
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