¡Oh, no! El bebé ha empezado a llorar otra vez. Si estaba bien hace media hora cuando, después de comer, lo acostaste en su cuna y se quedó dormido en segundos.  

Lo vas a ver, lo coges en brazos y lo examinas: algo le molesta y tiene el vientre algo hinchado. ¿Serán cólicos? Los cólicos son episodios de llanto intenso que presenta el bebé durante 3 horas al día, al menos 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas. 

Se calcula que, aproximadamente del 6-20% de los recién nacidos sufrirá cólicos independientemente del sexo, y de si se alimentan con leche materna o con formula, es por eso otro nombre con el que se le conoce es el de “cólico del lactante”. 

Existen muchas razones por las que un bebé puede sufrir de cólicos. Las que más barajan los médicos son:  

  • Causas gastrointestinales: reflujos, inmadurez propia del aparato digestivo del bebé, estreñimiento o alteraciones de la flora intestinal. 
  • Causas dietéticas: se ha visto que, con la leche materna, los cólicos son un poco menos frecuentes, ya que las proteínas de la vaca pueden ser una fuente de alergia.  
  • Causas psicológicas o sociales: si la rutina de alimentación del bebé se cambia constantemente, hay un ambiente estresante en el seno familiar, o el bebé es más sensibles a ciertos estímulos y se ve expuestos a estos, las posibilidades de cólicos aumentan.  
  • Inmadurez neurológica: en esta etapa, el bebé se tiene que acostumbrar a los patrones de sueño y vigila, y requiere cierto tiempo para autorregularse. 

 Cuándo empiezan los cólicos en los bebes 

En general, los cólicos comienzan a los 15 días de nacido, y se pueden extender durante los siguientes tres meses de vida.  

Los episodios de llanto pueden empezar a cualquier hora, aunque más a a menudo suceden desde la tarde hasta bien entrada la madrugada, normalmente poco después que el bebé a ingerido alimento, motivo por el cual los padres pueden confundir con un problema gastrointestinal.  

Hay que destacar que los cólicos son un trastorno médico benigno, no una enfermedad. 

Los síntomas que distinguen a un cólico de otra afección son:  

  • Llanto repentino.  
  • Encoger las piernas repetidamente sobre el abdomen.  
  • Cerrar los puños con fuerza. 
  • Enrojecer por el esfuerzo. 
  • Mostrar el vientre algo abombado, y aparentemente lleno de gases. 
  • Cuando el llanto ced,. vuelve a su aspecto normal. 

Cuándo desaparecen los cólicos en los bebes 

Por increíble que parezca, así como vienen así se van. Un día tu bebé estaba llorando a pleno pulmón y, al siguiente, está como si no hubiera pasado nada.  

Esta desaparición tan confusa suele ocurrir hacia los 4 meses. Sin embargo, deberías preocuparte si en algún momento de estos primeros cuatro meses el bebé: 

  • Presenta mal color o malestar general. 
  • Si ha perdido el apetito o el reflejo de succión no es fuerte.  
  • Si el niño parece incomodo cuando se le coge en brazos. 
  • Si vomita repentinamente.  
  • Está perdiendo peso o no gana suficiente.  
  • Sufre de diarrea o heces con sangre. 
  • Si sufre pausas respiratorias. 
  • Si está somnoliento o padece convulsiones. 

Remedios para cólicos en bebes 

Aunque los cólicos son benignos, causan mucho estrés a los padres, que no quieren ver a su bebé sufrir. Por eso, se han ideado una serie de remedios sencillos y fáciles de administrar para calmar los cólicos. 

El primero y más conocido son los masajes para aliviar los cólicos de los bebés. Estos se hacen con las dos manos previamente calentadas, y se colocan en el abdomen del bebé. A continuación, has círculos grandes abarcando toda la zona del estómago y el intestino. Cambia el patrón del movimiento de tanto en tanto a, por ejemplo, un movimiento descendente que va desde el pecho hasta la cadera. 

En conjunto con los movimientos, coge sus piernas con cuidado y flexiónalas hacia arriba para ayudar al tracto intestinal. Los masajes se deben realizar por al menos 10 minutos. 

Otra solución es utilizar colchones de cuna adaptados a los cólicos. Así es, actualmente existen algunos colchones que, por la forma en la están fabricados, ayudan al tránsito de tracto intestinal y reducen las posibilidades de cólicos. 

Aunque los cólicos sean un motivo de estrés para muchos padres, no debemos dejar que los bebés lo sientan, ya que se ha demostrado que responden mejor cuando, al tener cólicos, se les coge en brazos con amor, se les coloca el chupete y se va a dar un paseo.  

Por último, los pediatras recomiendan establecer rutinas para adaptar al bebé a los patrones de sueño y vigilia. Eso significa que su entorno tiene que ser tranquilo y seguro, que las comidas se hagan a unas horas determinadas y que no tenga frio. 

Cómo evitar los cólicos del bebe 

Dado que los cólicos son un trastorno que, muchas veces no se conoce el motivo de aparición o desaparición, es muy difícil poder evitarlos.  

Sin embargo, los pediatras recomiendan que el bebé esté en un ambiente relajado y con unas rutinas muy claras para irse adaptando a su nuevo medio. Además, aconsejan que, si se detecta que es más sensibles a ciertos estímulos, no exponerlos a estos.  

Un dato interesante es que se ha descubierto que, en las familias donde hay más trastornos gastrointestinales, crecen probabilidades que el bebé padezca de cólicos. 

Recuerda, los cólicos son un trastorno benigno y pasajero. Así que respira y demuestra a tu bebé todo el amor que sientes por él. 

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