Entre los accesorios básicos para la llegada de un recién nacido, la muselina de bebé es quizás el más práctico y el que ofrece mayor variedad de usos.

Se trata de un clásico que lleva años utilizándose y que sigue siendo imprescindible para los papás. Pero ¿Cuáles son los verdaderos usos de las muselinas y cómo podemos sacarles rendimiento?

Si aún tienes dudas de para qué se utiliza una muselina para bebé, te lo contamos aquí.

¿Qué es una muselina de bebé?

Se conoce como muselina de bebé a un cuadrado de tela altamente absorbente que ofrece múltiples usos para el cuidado de los más pequeños de la casa. Muselina es realmente el nombre que recibe el tejido; sin embargo, hoy en día pueden estar hechas de muchos tipos de materiales, por eso también la conocemos como gasa de bebé.

Es un básico entre las prendas para los niños, y es habitual tener muchos recambios en casa. Suele tener forma cuadrada o rectangular, con diferentes tamaños, y algunas incluso con estampados o muselina bordada personalizada con el nombre del niño o la niña.

La muselina bebé está confeccionada con hilos muy finos, retorcidos entre sí y ligeramente abiertos, para darle una textura muy vaporosa. Con esta técnica de hilado se obtiene un tejido fino, prácticamente transparente, que transpira mucho, pero que ofrece alta absorbencia.

¿De qué material está hecha una muselina?

Para obtener las cualidades que caracterizan al tejido de gasa o muselina, el material que se suele utilizar es principalmente el algodón. Lo normal es que las muselinas para bebé sean 100% algodón, o al menos mezcla de materiales naturales.

No obstante, de forma tradicional se han hecho muselinas de otros tejidos como seda, lana o materiales sintéticos. Lo importante es que el tejido final sea transpirable y absorbente.

En la actualidad encontramos en el mercado otro tipo de tela de muselina muy barata y ecológica, hecha con fibras de bambú.

Si estás buscando telas para arrullos de bebé o para limpiarle las babitas, asegúrate de que el tejido sea suave. La composición de la muselina debe resultar fácil de lavar y que soporte el roce constante y las altas temperaturas para su correcta desinfección.

Usos de la muselina para bebés

La muselina de bebé tiene la particularidad de que, si está hecha con un tejido de calidad de algodón, cuanto más se lava más suave se vuelve.Si las cuidas con mimo, puedes estar usándolas durante años y décadas sin que se estropeen.

Según el tamaño de las muselinas para bebé, sus utilidades son muy variadas. Vamos a ver algunas de las más interesantes:

Muselina pequeña

Con un tamaño de aproximadamente 70×70 cm o de 80×80 cm, son las más prácticas para su uso como pañito:

  • Para limpiar las babas del bebé.
  • Como babero mientras le das de comer al peque.
  • Protector para poner en el hombro después de la comida al expulsar los gases del bebé.
  • Funda para la cuna, el cochecito o la silla del auto después de comer.
  • Protector para cambiar el pañal sobre cualquier superficie.
  • Como pañal de tela.
  • Si el bebé tiene el culito irritado, como protector entre la piel y el pañal.
  • Para limpiar la cara o las manos del bebé durante la comida.
  • Como mantita de apego en verano.

Muselina grande

Una doble gasa de muselina grande puede tener el tamaño de alrededor de 120×120 cm. Estas son más prácticas para utilizar como arrullo:

  • Para cubrir el carrito del bebé mientras duerme fuera de casa.
  • Como parasol durante un paseo al aire libre, dejando siempre un hueco libre como ventilación.
  • Mosquitera para protegerle de los insectos.
  • Manta fresca para abrigar ligeramente en verano.
  • Doblándolo para hacer una pequeña almohada o reposacuellos.
  • Para cubrir la ventana del coche y evitar que le de el sol al bebé.
  • Toalla de baño en verano.
  • Manta de juego para jugar fuera.
  • Como retenedor del calor o el sudor en los días más cálidos.
  • Para envolver al recién nacido en sus primeros baños.
  • Como tela para porteo muy fresquita y cómoda.
  • Para que la mamá se tape mientras da el pecho.

Consejos para cuidar y lavar muselina

Con el tiempo, la muselina de bebé se puede deteriorar y comenzar a romperse si no la cuidamos bien. No hay que olvidar que el algodón también necesita unos cuidados específicos para que las gasitas del bebé se mantengan como el primer día.

Lo más recomendable es lavar las muselinas en la lavadora con un programa para ropa delicada y agua fría. Se pueden secar en secadora a baja-media temperatura, pero es mejor si las dejas secar al aire libre. Al ser tan finas, se secarán muy rápidamente.

¿Dónde comprar muselinas para bebé?

Si hay algo que tienen las muselinas para bebés es que no puedes tener solo un par de ellas. Cuantas más tengas a tu alcance, más cómodo será para ti. Es normal que siempre estén sucias, que tengas que cambiarlas constantemente y, por ello, vienen siempre en packs de varias unidades.

En Doña Coletas tenemos a tu disposición muselinas para bebés en varios modelos. Podrás elegir el diseño que más se adapte a ti y tu pequeño en nuestra página web.

Así que si estás buscando diseños de muselina originales, de buena calidad y que además sean económicos, ¡Doña Coletas es tu sitio!